lunes, 27 de septiembre de 2010

Pasarela Cibeles. Primavera-verano 2011.

Siento haber tardado tanto en escribir, pero desde que llegué a Madrid no he parado ni un solo minuto, poco después bajé a Cuenca a las fiestas de San Mateo donde me lo pasé genial con una buena amiga.
Pero ya he vuelto a Madrid y la pasarela Cibeles me reclama:
Ayer mismo estuve en la "inauguración de la calle Serrano", después de dos años de obras, ya se dice tiempo: "poca gente" (vamos que no se podía ni andar), una alfombra rosa y muchas fashion victims.
Lo mejor de Cibeles: según, siempre, el criterio de una servidora.


Alma Aguilar.

Dolores Cortés.



Elio Berhanyer.









Francis Montesinos.






Juana Martín.















Kina Fernández.











Lemoniez.





Maya Hansen.






Miguel Palacio.
















El pasado sábado, aprovechando el estreno de la "5ª avenida" madrileña, me pasé por la tienda de Hannibal Laguna. Pensé que me había vuelto loca, pero comentándolo con una amiga me he dado cuenta de que no soy la única a la que le ha parecido espectacular su última colección. Su título: el cisne negro. Me encantan el recogido que llevan a modo de pico del cisne.
Toda mujer tiene una ocasión especial en su vida para ir elegante, Hannibal Laguna la viste para ello.

Hannibal Laguna.













Rebosa elegancia por todos los costados. 
Aquí os dejo el desfile, es digno de ver.



Buena semana para todas y como no, para todos.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Life vest under your seat.

La mañana amanece nublada ¿Cuánto será el sobrepeso de mi maleta? ¿perderé el avión?
Apenas puedo desayunar, un poco de zumo y un yogur bastará hasta llegar a Madrid. Mi madre me hace la pregunta del millón: - "¿conduces tu?"
¡Claro! voy a estar tres meses sin conducir.
Según me acerco al aeropuerto, más y más niebla, tendré que utilizar las largas para hacerme ver.
Me paso una rotonda, no hay problema, me doy un par de vueltas.
Mi madre me dice que me relajo cuando conduzco, eso es buena señal.
Espero el embarque, un chico guapísimo en la cafetería.
Me despido de mi madre, le doy un abrazo fuerte, y le digo que no se preocupe, en Madrid tengo gente que me quiera y me cuide.
En la sala de embarque veo un asiento libre al lado del chico guapo, no me lo pienso.
En el avión, 5 minutos parados, el comandante informa: "un avión de Air France se aproxima al aeropuerto, está a 15 millas, unos 10 minutos del aeropuerto, tenemos que esperar, no me pregunten porqué. Intentaremos recuperar el retraso y llegar a Madrid lo antes posible" 
En el despegue hago como si masticase chicle, un grande y pegadizo chicle, la última vez no podía con el pitido de los oídos, tenía una buena otitis, el médico me había recomendado no subir en ningún avión.

- "Señoras y señores: permanezcan sentados y con el cinturón de seguridad abrochado."
El avión se tambalea con el vaivén de las turbulencias. Espero el abrazo de una amiga. No hay nada como tener a alguien que te espere.

Debajo de sus asientos siempre hay un chaleco salvavidas ¿cual es el tuyo?